No estoy seguro de si me
gustaría saber que la red está llena de fotos mías que mis queridos padres
fueron repartiendo a diestro y siniestro en mi infancia. No estoy seguro de si
me gustaría que con esas fotos, expuestas sin mi voluntad, cualquiera pudiera hacer lo que le plazca. No estoy seguro de si me gustaría que parte de mi
intimidad estuviera en manos desconocidas.
Si tú tienes las mismas
inquietudes que yo, posiblemente tu hijo también las tenga más adelante. A lo
mejor a él tampoco le apetece, en el futuro, darse cuenta de que parte de sus
recuerdos, vuestros recuerdos, son compartidos por miles de personas.
Las fotos de nuestros
hijos que colocamos en la RRSS son parte de su intimidad.
No se la vulneremos con
tanta facilidad.
